MISA DE LA FESTIVIDAD DE SAN PEDRO NOLASCO

6 de Mayo

 

  1. CANTICO DE ENTRADA. Salmo 95

    V. Familia Mercedaria, aclama al Señor.
    R. Familia Mercedaria, aclama al Señor.

    Cantad al Señor un cántico nuevo,
    cantad al Señor, toda la tierra;
    cantad al Señor, bendecid su nombre,
    proclamad día tras día su victoria. R

    Contad a los pueblos su gloria,
    sus maravillas a todas las naciones;
    porque es grande el Señor, y digno de alabanza,
    más temible que todos los dioses. R

    Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
    aclamad la gloria y el poder del Señor,
    aclamad la gloria del nombre del Señor,
    entrad en sus atrios trayéndole ofrendas. R

    Alégrese el cielo, goce la tierra,
    retumbe el mar y cuanto lo llena;
    vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
    aclamen los árboles del bosque,
    delante del Señor, que llega. R

    S. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
    P. Amén.

    S. La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo, estén
    con todos vosotros.
    P. Y con tu espíritu.

    S. Hermanos: Antes de celebrar los sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.

  2. FORMULA PENITENCIAL.

    S. Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos; Señor, ten piedad.
    P. Señor, ten piedad.

    S. Tú que has venido a llamar a los pecadores; Cristo, ten piedad.
    P. Cristo, ten piedad.

    S. Tú que estás sentado a la derecha del Padre, para interceder por nosotros; Señor, ten piedad.
    P. Señor, ten piedad.
    S. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la
    vida eterna.
    P. Amén.

  3. GLORIA.

    S. Gloria a Dios en el cielo,
    y en la tierra paz a los hombres
    que ama el Señor.
    Por tu inmensa gloria
    te alabamos, te bendecimos,
    te adoramos, te glorificamos, te damos gracias.
    Señor Dios, Rey celestial,
    Dios Padre todopoderoso.
    Señor Hijo único, Jesucristo,
    Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre:
    Tú que quitas el pecado del mundo,
    ten piedad de nosotros;
    Tú que quitas el pecado del mundo,
    atiende nuestra súplica;
    Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
    ten piedad de nosotros:
    porque sólo tú eres Santo, sólo Tú Señor,
    sólo Tú Altísimo Jesucristo,
    con el Espíritu Santo
    en la gloria de Dios Padre. Amén.

    S. Oremos.

    4. ORACION COLECTA.

    S. Oh Señor, que has revestido de la caridad de Cristo
    a nuestro Padre san Pedro Nolasco,
    y por medio de la Virgen María
    lo has hecho mensajero de amor y de libertad
    para los cristianos cautivos,
    concédenos imitar sus ejemplos
    para la liberación de todos los oprimidos
    y la edificación de tu Iglesia.
    Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
    que vive y reina contigo,
    en la unidad del Espíritu Santo,
    y es Dios, por los siglos de los siglos.
    P. Amén.

    5. PRIMERA LECTURA.
    L. Lectura del Libro del Éxodo.
    En aquellos días, el Señor dijo a Moisés:
    — He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los
    opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Y he bajado a librarlos de los egipcios, a
    sacarlos de esta tierra para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa. El clamor de los
    israelitas ha llegado a mí y he visto cómo los tiranizan los egipcios. Y ahora marcha,
    te envío al Faraón para que saques a mi pueblo, a los Israelitas.
    Moisés replicó a Dios:
    — ¿Quién soy yo para acudir al Faraón o para sacar a los israelitas de Egipto?.
    Respondió Dios:
    — Yo estoy contigo; y ésta es la señal que yo te envío: cuando saques al pueblo de
    Egipto, daréis culto a Dios en esta montaña.
    Es Palabra de Dios.
    R. Te alabamos Señor.

  4. SALMO. Salmo 78

    V. Llegue a tu presencia, Señor, el gemido del cautivo.
    R. Llegue a tu presencia, Señor, el gemido del cautivo.

    Socórrenos, Dios, salvador nuestro,
    por el honor de tu nombre;
    líbranos y perdona nuestros pecados
    a causa de tu nombre. R

    ¿Por qué han de decir los gentiles:
    “Dónde está su Dios”?
    Que a nuestra vista conozcan la venganza
    de la sangre de tus siervos derramada. R

    Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
    con tu brazo poderoso,
    salva a los condenados a muerte. R

    Mientras, nosotros, pueblo tuyo,
    ovejas de tu rebaño,
    te daremos gracias siempre,
    cantaremos tus alabanzas
    de generación en generación. R

    7. SEGUNDA LECTURA.

    L. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas.
    Hermanos:
    Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir
    nuevamente bajo el yugo de la esclavitud. En Cristo Jesús ni la circuncisión ni la
    incircuncisión tienen valor, sino solamente la fe que actúa por la caridad.
    Vosotros, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esa
    libertad pretexto para la carne; antes al contrario, servíos por amor los unos a los
    otros.
    Es Palabra de Dios.
    R. Te alabamos Señor.

    8. SECUENCIA. Salmo 110

    V. El Señor envió la redención a su pueblo.
    R. El Señor envió la redención a su pueblo.

    Doy gracias al Señor de todo corazón,
    en compañía de los rectos, en la asamblea.
    Grandes son las obras del Señor,
    dignas de estudio para los que las aman. R

    Esplendor y belleza son su obra,
    su generosidad dura por siempre;
    ha hecho maravillas memorables,
    el Señor es piadoso y clemente. R

    Él da alimento a sus fieles,
    recordando siempre su alianza;
    mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
    dándoles la heredad de los gentiles. R

    Justicia y verdad son las obras de sus manos,
    todos sus preceptos merecen confianza;
    son estables para siempre jamás,
    se han de cumplir con verdad y rectitud. R

    El Señor envió la redención a su pueblo,
    ratificó para siempre su alianza,
    su nombre es sagrado y temible. R

    Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
    tienen buen juicio los que lo practican;
    la alabanza del Señor dura por siempre. R

  5. ALELUYA.

 

  1. EVANGELIO.

    D. El Señor esté con vosotros.
    P. Y con tu espíritu.

    D. † Lectura del Santo Evangelio según San Lucas.
    P. Gloria a Ti, Señor.

    D. En aquel tiempo fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la
    sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le
    entregaron el Libro del Profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba
    escrito:
    “El Espíritu del Señor está sobre mí,
    porque él me ha ungido.
    Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres,
    para anunciar a los cautivos la libertad,
    y a los ciegos, la vista.
    Para dar libertad a los oprimidos;
    para anunciar el año de gracia del Señor”.
    Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba, y se sentó. Toda la
    sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles:
    — Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.
    Palabra del Señor.
    R. Gloria a Ti Señor Jesús.

    Misa En Honor a San Pedro Nolasco
    11. HOMILÍA.

  2. CREDO.

    L. Creemos en un solo Dios,
    Padre todopoderoso,
    Creador de cielo y tierra,
    de todo lo visible y lo invisible.
    Creemos en un solo Señor, Jesucristo,
    Hijo único de Dios,
    nacido del Padre antes de todos los siglos:
    Dios de Dios,
    Luz de Luz,
    Dios verdadero de Dios verdadero,
    engendrado, no creado,
    de la misma naturaleza que el Padre,
    por quien todo fue hecho;
    que por nosotros los hombres
    y por nuestra salvación
    bajó del cielo,
    y por obra del Espíritu Santo
    se encarnó de María, la Virgen,
    y se hizo hombre,
    y por nuestra causa fue crucificado
    en tiempos de Poncio Pilato;
    padeció y fue sepultado,
    y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
    y subió al cielo,
    y está sentado a la derecha del Padre,
    y de nuevo vendrá con gloria
    para juzgar a vivos y muertos,
    y su Reino no tendrá fin.

    Creemos en el Espíritu Santo,
    Señor y dador de vida,
    que procede del Padre y del Hijo,
    que con el Padre y el Hijo
    recibe una misma adoración y gloria,
    y que habló por los profetas.

    Y en la Iglesia,
    que es una, santa, católica y apostólica.
    Reconocemos un solo bautismo
    para el perdón de los pecados.
    Esperamos la resurrección de los muertos
    y la vida del mundo futuro. Amén.

  3. ORACIÓN UNIVERSAL.

    L. Reunidos en nombre de Cristo en esta solemne celebración en memoria de nuestro glorioso
    Patriarca San Pedro Nolasco, un mensajero de redención, oremos.
    — Para que la caridad de Cristo impulse a la Iglesia a promover ardientemente para todos los
    hombres una vida digna de los Hijos de Dios.
    P. Te rogamos Señor.
    — Para que en todos los pueblos del orbe reine la paz y la justicia y para que a todos los hombres
    sea reconocido el derecho a la libertad.
    P. Te rogamos Señor.
    — Para que la Orden de la Merced y todas las Instituciones Mercedarias sean en la Iglesia
    comunidades de creyentes comprometidas en el anuncio del Evangelio, en la práctica de la
    caridad y en la promoción de la libertad de los hombres.
    P. Te rogamos Señor.
    — Para que los apóstoles mercedarios que trabajan en los distintos campos de la Iglesia asimilen y
    encarnen el espíritu de fe, de amor, y de libertad, que nuestro fundador San Pedro Nolasco
    practicó de modo admirable.
    P. Te rogamos Señor.
    — Por todos los perseguidos, oprimidos y cautivos por su fidelidad a Cristo; para que encuentren
    en el amor de la Orden de la Merced ayuda y consuelo.
    P. Te rogamos Señor.
    S. Oh, Señor y Padre de los hombres, escucha la oración de todos tus hijos que quieren como
    Jesucristo, nuestro Redentor, anunciar la salvación a los pobres, la liberación a los cautivos, y el
    consuelo a los afligidos. Por Jesucristo nuestro Señor.
    P. Amén.

    14. CANTO DE OFERTORIO.

  4. OFERTORIO.

    S. Bendito seas Señor, Dios del Universo,
    por este pan,
    fruto de la tierra y del trabajo del hombre,
    que recibimos de tu generosidad
    y ahora te presentamos:
    el será para nosotros Pan de Vida.
    P. Bendito seas por siempre Señor.

    S. Bendito seas Señor, Dios del Universo,
    por este vino,
    fruto de la vid y del trabajo del hombre,
    que recibimos de tu generosidad
    y ahora te presentamos:
    el será para nosotros bebida de salvación.
    P. Bendito seas por siempre Señor.

    S. Orad hermanos para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios Padre
    todopoderoso.
    P. El Señor reciba de tus manos este sacrificio,
    para alabanza y gloria de Su nombre,
    para nuestro bien
    y el de toda su Santa Iglesia.

    16. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

    S. Acepta, Señor, esas ofrendas
    al hacer memoria de tu servidor san Pedro Nolasco,
    y concédenos ir a Ti
    imitando su caridad al servicio de nuestros hermanos.
    Por Jesucristo nuestro Señor.
    P. Amén.

    17. PREFACIO.

    S. El Señor esté con vosotros.
    P. Y con tu espíritu.
    S. Levantemos el corazón.
    P. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
    S. Demos gracias al Señor nuestro Dios.
    P. Es justo y necesario.
    S. En verdad es justo y necesario,
    es nuestro deber y salvación,
    darte gracias siempre y en todo lugar,
    Señor, Padre Santo,
    Dios todopoderoso y eterno.
    Porque nos concedes la gracia de celebrar con gozo inmenso
    la solemnidad de San Pedro Nolasco, nuestro Padre fundador
    y cantar las maravillas de tu amor en favor suyo.
    Por un designio de tu admirable bondad y providencia
    y por medio de la Virgen María, Madre de Misericordia,
    le inspiraste misteriosamente,
    que a imitación de la caridad de tu Hijo,
    se dedicase a la liberación de los fieles cautivos,
    dispuesto a ofrecerse como rehén
    y aún a dar la vida por ellos:
    así lo constituiste heraldo de tu benevolencia
    y portador de celestial consuelo y esperanza.
    Por eso con todos los ángeles y santos
    entonamos tu alabanza, y te glorificamos diciendo:

    18. SANTO.

    T. Santo, Santo, Santo es el Señor,
    Dios del Universo.
    Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
    Hosanna en el cielo.
    Bendito el que viene en nombre del Señor.
    Hosanna en el cielo.
    S. Santo eres en verdad, Señor,
    fuente de toda santidad.
    Por eso te pedimos que
    santifiques estos dones
    con la efusión de tu Espíritu
    de manera que sean para nosotros,
    Cuerpo y Sangre † de Jesucristo,
    Hijo tuyo, y Señor nuestro.

    El cual, cuando iba a ser entregado a su pasión,
    voluntariamente aceptada,
    tomó pan, dándote gracias, lo partió,
    y lo dio a sus discípulos diciendo:

    «TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL
    PORQUE ESTO ES MI CUERPO
    QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS».

    Del mismo modo, acabada la Cena,
    tomó el cáliz, y dándote gracias de nuevo,
    lo pasó a sus discípulos diciendo:

    «TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,
    PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
    SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
    QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS
    Y POR TODOS LOS HOMBRES
    PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
    HACED ESTO, EN CONMEMORACIÓN MÍA.»

    S. Este es el sacramento de nuestra fe.
    P. Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡ven Señor Jesús!.

    S. Así, pues, al celebrar ahora el memorial
    de la muerte y resurrección de tu Hijo
    te ofrecemos, Padre,
    el Pan de Vida y el Cáliz de Salvación,
    y te damos gracias porque nos haces dignos,
    de servirte en tu presencia.

    Te pedimos humildemente que
    el Espíritu Santo congregue en la unidad
    a cuantos participamos
    del Banquete Pascual.

    Acuérdate Señor,
    de tu Iglesia extendida por toda la tierra,
    y con el Papa Juan Pablo II,
    con nuestro arzobispo Raúl Francisco
    y todos los pastores que cuidan de tu Pueblo
    llévala a la perfección por la caridad.

    Acuérdate también de nuestros hermanos
    que durmieron en la esperanza
    de la resurrección,
    y de todos los difuntos
    cuya fe sólo tú conociste.
    Admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

    Ten misericordia de todos nosotros
    y así con María, la Virgen, Madre de Dios,
    los Apóstoles, los mártires,
    nuestro Padre Fundador San Pedro Nolasco
    y cuantos vivieron en tu amistad
    a través de los tiempos
    merezcamos por tu Hijo Jesucristo
    compartir la vida eterna, y cantar tus alabanzas.

    Por Cristo, con El y en El,
    a Ti, Dios Padre omnipotente,
    en la unidad del Espíritu Santo,
    todo honor y toda gloria
    por los siglos de los siglos.
    P. Amén.

    S. Fieles a la recomendación del Salvador,
    y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir.

    19. PADRE NUESTRO.

    T. Padre nuestro, que estás en el cielo, …

    S. Líbranos, Señor, de todos los males, y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados
    por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado, y protegidos de toda perturbación,
    mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.
    P. Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre Señor.

    S. Señor Jesucristo que dijiste a tus Apóstoles: “Mi paz os dejo, mi paz os doy”, no mires nuestros
    pecados sino la fe de tu Iglesia, y conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que
    vives y reinas por los siglos de los siglos.
    P. Amén.

    S. La paz del Señor esté siempre con todos vosotros.
    P. Y con tu espíritu.
    S. Daos fraternalmente la paz.

    20. AGNUS (Cantado).

    T. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
    Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
    Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

    S. Este es el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo. Dichosos los llamados a la Cena
    del Señor.
    T. Señor, yo no soy digno que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.

    21. CANTO DE COMUNIÓN.

 

  1. SILENCIO O CANTO DE ALABANZA.

    23. ORACION PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

    S. Nos has alimentado, Señor,
    con el sacramento de la redención eterna;
    por ello te pedimos
    que nos apremie siempre el amor hacia los hermanos,
    del que has dado a tu Iglesia un insigne modelo
    en tu siervo san Pedro Nolasco.
    Por Jesucristo nuestro Señor.

    24. BENDICIÓN SOLEMNE.

    S. Dios, Padre Celestial,
    que nos has dado en San Pedro Nolasco, nuestro Padre Fundador, un admirable ejemplo de
    caridad, infunda en nuestros corazones sus mismos sentimientos.
    T. Amén.

    S. Por la gracia del Espíritu Santo,
    y la intercesión de la Virgen María,
    os haga imitadores de la caridad
    con que Cristo os redimió.
    T. Amén.

    S. Y así, entregados de lleno
    al servicio de vuestros hermanos
    podáis ser reconocidos por todos
    como auténticos discípulos de Cristo.
    T. Amén.

    S. Y que la bendición de Dios todopoderoso,
    † Padre, † Hijo, y † Espíritu Santo,
    descienda sobre vosotros
    y permanezca para siempre.
    T. Amén.