VISION, MISION, OBJETIVO

• El 10 de agosto de 1218, en presencia del rey Jaime I de Aragón y del obispo Berenguer de Palau, se crea la nueva institución. Pedro y sus compañeros vistieron el hábito y recibieron el escudo con las cuatro barras rojas sobre un fondo amarillo de la corona de Aragón y la cruz blanca sobre fondo rojo, titular de la catedral de Barcelona. Pedro Nolasco reconoció siempre a María Santísima como la auténtica fundadora de la Congregación Mercedaria.

Confirmación y propagación de la Orden
• Pedro Nolasco solicitó a la Sede Apostólica la confirmación de su obra redentora. El papa Gregorio IX, el 17 de enero de 1235 en Perusa (Perugia), con la bula Devotionis vestræ incorporó canónicamente la nueva Orden a la Iglesia universal.

Caballeros Mercedarios - Parroquia Nuestra Señora De La Merced En Veracruz

• El día 6 de mayo de 1245, en Barcelona, casa madre de la Orden, murió el patriarca fundador de la Orden de la Merced. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia de dicho convento.

Canonización y culto a san Pedro Nolasco

• El recuerdo de Pedro Nolasco, como un fiel imitador de Cristo Redentor, continuó no sólo entre los religiosos sino también en el pueblo que lo veneró como santo. La sagrada Congregación de Ritos, después de un regular proceso canónico, el 30 de septiembre de 1628, aprobó el culto inmemorial que desde su muerte se le había tributado.

• El día 19 de junio de 1655 fue introducido su nombre en el martirologio romano. Alejandro VI, el 11 de junio de 1664, extendió su culto a toda la Iglesia fijando la celebración litúrgica el 29 de enero con oficio y misa. Fue el respaldo de la Iglesia a una vida y actividad apostólica surgida en ella y para ella: la actividad liberadora.

La obra mercedaria en la actualidad

• Hoy los mercedarios nos dedicamos a visitar y redimir a los cristianos de las nuevas formas de cautividades, que se ven expuestos al abandono de las prácticas de vida cristiana y a la pérdida de su fe.

PRESOS.
ADICTOS.
ENFERMOS.
SECUESTRADOS.

• Con este fin estamos dispuestos a entregar la vida, si fuera necesario, a imitación de Nuestro Maestro, “Cristo redentor”…